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26 de noviembre de 2019

El Everest es una víctima más de la codicia humana.


La foto que difundió el jueves 23 de mayo de 2019 el alpinista nepalí Nirmal Purja evidencia que las colas en el techo del mundo es un asunto que merece una profunda reflexión que atañe tanto a los aspirantes a coronar el Everest como al Gobierno de Nepal o a las agencias, que viven una época dorada. El Chomolungma (Madre del Universo, en tibetano) registró, hasta ayer, una desaparición y ocho muertes, siete de las cuales se han producido en sólo tres días, coincidiendo con los atascos masivos a la cumbre. 

Varias víctimas hollaron el techo del mundo pero desfallecieron inmediatamente o unos metros más abajo. Sus cuerpos, al límite, dijeron basta. La tragedia no se ha debido en este caso a aludes, resbalones o a caídas en grietas. Con toda la prudencia del mundo y a falta de verificar las primeras informaciones que llegan desde Nepal, estos últimos decesos responderían a patologías derivadas de la altura. Edemas, deshidratación, extenuación. Se sospecha que en algunas de ellas los largos tiempos de espera a más de 8.000 metros habrían influido en el fatal desenlace.

El Everest, la Madre del Universo, es una víctima más de la codicia humana. Cada primavera, en el lado nepalí se levanta un gigantesco campamento base, una suerte de pueblo de altura con más de 1.500 habitantes, entre clientes de las agencias, guías, cocineros, porteadores... Más arriba se van montado el resto de campos para preparar el ataque a cima. La basura se va acumulando y las expediciones que periódicamente se organizan para bajar los desechos no logran neutralizar por completo la suciedad.


La tragedia en el Everest responde a un cóctel muy peligroso compuesto en dosis demasiado elevadas de ego, afán de lucro y también de la temeraria inexperiencia de no pocas personas. El uso a tutiplén de oxígeno artificial y la inestimable ayuda de una legión de complacientes sherpas ha alumbrado la falsa creencia de que, con dinero, todo es posible. Un convencimiento alimentado por algunas compañías de trekking que apenas ponen límites a la insensatez, que priorizan
la cuenta de resultados a corto plazo.

A más de 8.000 metros, los cambios súbitos del tiempo, los aludes, los accidentes pueden dar al traste con todos los planes. Por eso, hay que tener muy bien atado todo lo que se puede prever. Lo primero, la preparación y la experiencia. El sentido común es un supuesto que no siempre se cumple y por eso se puede ver a personas que eligen el Everest como su primer ochomil.

El Gobierno de Nepal anuncia cada dos por tres medidas que nunca llega a aplicar para limitar el número de ascensos y minimizar los riesgos. También se barajó la posibilidad de que antes de ir a por el Everest se acredite haber subido otra cima de 8.000 metros. Pero las promesas no se materializan. Las autoridades nepalíes cobran unos 11.000 dólares por cada permiso que emiten para subir el techo del mundo, a los que cabe sumar otros 9.500 a repartir entre los integrantes de cada expedición por diferentes conceptos. China ha aumentado sus tarifas por el lado tibetano a cifras similares.
 
Y luego están las agencias que ofertan precios muy dispares. De 25.000 a 80.000 euros. Nadie quiere renunciar a su propósito. Unos atan en corto a su gallina de los huevos de oro y otros persiguen al precio que sea su sueño. Los alpinistas de larga trayectoria lamentan que algunas compañías acepten a todo tipo de clientes y no disuadan a los que flaquean de seguir rumbo arriba. La otra lectura es que cada uno es responsable de sus decisiones.

Una buena noticia llegó ayer. La alpinista francesa Élisabeth Revol, que fue rescatada el invierno del 2018 tras llegar a la cima del Nanga Parbat, sufrir severas congelaciones y perder a su compañero de cordada, coronó el jueves el Everest y ayer el Lhotse.

El Everest sigue ofreciendo múltiples posibilidades para los montañeros más comprometidos. Vías alejadas de la muchedumbre, donde no hay ni un alma.

 

8 de octubre de 2019

¿Por qué el cielo se ve azul? Y cómo John Tyndall lo descubrirlo


A lo largo de la historia, a muchos los científicos les ha motivado la aspiración de comprender cómo funciona la naturaleza. 

En su forma más pura, se trata solo de eso: el deseo de entender, sin tener en cuenta cuán útiles o rentables puedan ser los descubrimientos.

Ese enfoque de la ciencia se llama "investigación impulsada por la curiosidad" o "investigación sin límites".

Uno de los mejores ejemplos de los practicantes de esta forma pura de descubrimiento es el físico irlandés John Tyndall (1820-1893).


Además de ser un erudito, Tyndall también era un romántico


Era un entusiasta montañista y pasaba mucho tiempo en los Alpes. A menudo hacía una pausa al atardecer pues las puestas de Sol alpinas y su magnífica gama de colores lo dejaban extasiado.

Fue por eso que se propuso comprenderlas y, con ello, logró inspirar a generaciones de científicos a realizar investigaciones fundamentales. 

La razón de la belleza

Su ilimitada curiosidad y su interés por la naturaleza lo llevaron a explorar una amplia gama de temas y a hacer muchos descubrimientos clave para la ciencia. 

Fue él, por ejemplo, quien demostró por primera vez que los gases en la atmósfera absorben calor en grados muy diferentes, descubriendo así la base molecular del efecto invernadero.

Para encontrar respuestas a sus diversas preguntas, inventó experimentos para los que construyó varios aparatos, algunos muy sofisticados, que requerían, además, de una profunda comprensión teórica y una tremenda destreza.

Pero cuando quiso saber por qué el cielo se ve azul en el día y rojo al atardecer, los instrumentos que usó fueron sencillos. 

Armó un simple tubo de vidrio para simular el cielo y usó una luz blanca en un extremo para simular la luz del Sol. 

Descubrió que cuando llenaba gradualmente el tubo de humo, el haz de luz parecía ser azul desde un costado pero rojo desde el otro extremo. 

A este tubo de Tyndal, hecho de una aleación de cobre, hierro, vidrio y cera, lo llaman "aparato cielo azul" en la Royal Institution donde está expuesto.

Se dio cuenta de que el color del cielo es el resultado de la luz del Sol dispersándose por las partículas en la atmósfera superior, en lo que ahora se conoce como el 'efecto Tyndall'

Otro de sus aparatos fue aún más simple.

"El cielo en una caja"

Sr trataba de un tanque de vidrio lleno de agua, al que le agregaba unas gotas de leche. 

Lo que hacía la leche era introducir algunas partículas en el líquido.

Una vez lista la sencilla receta, Tyndall encendió una luz blanca al lado de un extremo del tanque.
Inmediatamente vio que el tanque se iluminaba con diferentes colores

A Tyndall le fascinaba el experimento. En su estilo típicamente poético, lo describió como "el cielo en una caja". 

Y es que a un lado del tanque, la solución era azul. Pero a medida que viajaba hacia el otro lado, se iba tornando más amarilla, hasta volverse naranja, como el atardecer. 

Arcoíris

Tyndall sabía que la luz blanca está hecha de todos los colores del arcoíris. Y pensó que la explicación de ese fenómeno que tanto lo cautivaba era que la luz azul tenía una mayor probabilidad de rebotar y dispersar las partículas de leche en el agua.

Ahora sabemos que esto se debe a que la luz azul tiene una longitud de onda más corta que los otros colores de luz visible. Eso significa que la luz azul es la primera en dispersarse por todo el líquido.

Es por eso que la parte más cercana a la fuente de luz se ve azul. Y es por eso que el cielo es azul: porque la luz azul del Sol tiene una mayor probabilidad de dispersarse en la atmósfera.
Pero el tanque también explica los colores del atardecer. 

Lea el artículo completo en:

BBC Mundo
 

17 de septiembre de 2018

Huaraz: Estudiantes de la Unasam se integran al voluntariado del Inaigem


Un total de 35 estudiantes de la Universidad Nacional “Santiago Antúnez de Mayolo” (UNASAM) se integraron al Programa de Voluntariado Universitario del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM), con el objetivo de fomentar y generar investigaciones relacionadas a la problemática ambiental del país.

Por segundo año consecutivo, los alumnos de pre grado de la primera casa superior de estudios de Ancash tendrán la oportunidad de desarrollar sus tesis y proyectos, con asesoramiento continuo de los especialistas del INAIGEM, organismo adscrito al Ministerio del Ambiente. 

Las líneas de investigación están dirigidas a la recuperación y conservación de los ecosistemas de montaña y de los servicios que estos brindan, los riesgos asociados al cambio climático y la gestión de los recursos hídricos en las subcuencas glaciares.

De esta manera, el INAIGEM busca fortalecer las capacidades de los jóvenes universitarios, involucrándoles en trabajos de campo, capacitación y educación ambiental, así como en la organización de actividades de manera articulada con otras instituciones públicas y privadas afines.

Recientemente, con gran optimismo, los nuevos voluntarios recibieron una inducción técnica sobre la labor que cumplirán en los siguientes meses. Más de uno, expresó su preocupación por el acelerado retroceso de los glaciares y de la afectación que se produce actualmente a los diversos ecosistemas.

Tomado de: Ancash al Día

Junín: el Huaytapallana perdió más del 68% de superficie glaciar

Último informe del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña indica que la cordillera del Huaytapallana ha perdido el 68.52% de superficie glaciar y puede desaparecer el 2040.


La superficie glaciar de los nevados de la cordillera del Huaytapallana desaparece en proporción de 0.9 km cuadrados por año y en los últimos 5 ha tenido una acelerada desglaciación.

En el primer informe realizado, entre el periodo 1970-1989, la cobertura glaciar ascendía los 68.08 km cuadrados. Para el informe de 1995-1997, la masa glaciar había disminuido a 37.57 km cuadrados, para el 2003-2014 era de 26.40 Km2. Actualmente la superficie solo abarca 21.42 Km cuadrados, por lo cual se pronostica que los nevados de esta cordillera desaparecerán para el 2040.
 
Para el Ingeniero Alberto Villalobos de Senhami Junín, estas cifras pueden resultar engañosas, pues actualmente las entidades no realizan el cálculo del volumen de la masa glaciar. “Puede ser que la superficie no disminuya de forma alarmante, y que desde fotos aéreas luzca normal, sin embargo, no se podrá determinar la exactitud con la que se está perdiendo la masa glaciar hasta que se haga el cálculo del volumen”, sostuvo.

El principal factor que contribuye a la desglaciación es el carbono negro. Por ello el informe recomienda el monitoreo de la presencia de carbono negro en el nevado Huaytapallana al estar cerca de Huancayo donde hay gran presencia de contaminación atmosférica, al igual que por la zona oriental donde se registran incendios forestales.

El nevado Huaytapallana provee de agua a la cuenca del rio Shullcas, importante fuente de agua para la población de Huancayo. El Huaytapallana ahora perteneciente al Área Conservación Natural, donde existen 704 lagunas y 2 nevados importantes: el Murudayo y Lazopata.

Por el momento, los estudiantes de la UNCP, miembros del Instituto Geofisico del Perú y la Universidad de Ohio, realizan estudios en esta parte.

Fuente: La República (Perú)
 

31 de marzo de 2018

Huaraz: El ciudadano Saúl Lliuya contra el calentamiento global




Saúl Lliuya ante la laguna Palcacocha. Su batalla comenzó en 2015 y espera convertir su causa en un precedente. Créditos: AFP
Mientras científicos, políticos y periodistas discuten sobre la existencia del calentamiento global y la posible influencia de la industria humana en la aceleración del fenómeno, un tribunal de Hamm le ha dado la razón a Saúl Luciano Lliuya, un modesto campesino peruano que ha demandado a la poderosa multinacional energética alemana Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk (RWE) por su responsabilidad en los deshielos de los glaciares de la Cordillera Blanca que amenazan con desbordar la laguna de Palcacocha.



En este enclave de Huaraz (Perú) hubo un hotel hasta que el 13 de diciembre de 1941 una avalancha de piedra, hielo y barro lo destruyó.
En 1941 un terremoto provocó la caída de un glaciar en la laguna de Palcacocha, generando una ola que desbordó otros lagos y arrastró toneladas de piedra, hielo y barro que arrasaron la ciudad de Huaraz. Murieron 1.800 personas, los heridos fueron 400 y 1.500 familias perdieron sus viviendas. Casi ochenta años después, Palcacocha podría desbordarse de nuevo por el derretimiento de las glaciares y así la ONG ecologista alemana Germanwatch ha financiado la demanda de Saúl Luciano Lliuya, basada en un estudio científico de 2013 que demuestra que RWE es responsable del 0,5% de las emisiones globales ‟desde el comienzo de la industrialización” y por lo tanto le exige que asuma su porcentaje de responsabilidad, estimado en 17 mil euros.

Pastor y guía de montaña de 38 años, Saúl Luciano Lliuya no reclama ese dinero para sí mismo, sino para la construcción de canales y estructuras de contención que impidan una tragedia como la de 1941, por no hablar del terrible impacto que la desaparición de los glaciales generaría sobre la fauna, la flora, los manantiales naturales y la agricultura tradicional. Sin embargo, la multinacional RWE considera que las emisiones son responsabilidad de múltiples empresas y que ellos no deberían ser los únicos paganos de los estropicios causados por el calentamiento global.

En realidad, los jueces que han considerado coherentes y razonables los argumentos de Saúl Luciano Lliuya, han sentado un precedente que abre una caja de Pandora cuyas consecuencias deberían llamar la atención de otras empresas que degradan y contaminan el medio ambiente. Por ejemplo, solamente en España el 25% de las emisiones contaminantes es producido por diez empresas (Endesa, Gas Natural Fenosa, Repsol, EDP, Arcelomittal, Cepsa, Iberdrola, Viesgo, Cementos Portland y Cemex). ¿Cuál sería su cuota de responsabilidad en los estragos que afectan exclusivamente a sus áreas y poblaciones de influencia?

La sentencia contra RWE es histórica, porque el tribunal alemán ha dejado muy claro que ‟los grandes emisores como RWEtenían fundamentalmente la obligación de ayudar a las víctimas del cambio climático en los países pobres”, concluye Germanwatch en un comunicado. Como se puede apreciar, ya no hace falta una evidencia antropogénica del calentamiento global, porque gracias a un campesino andino y a una ONG alemana, el tribunal de Hamm ha sentado jurisprudencia al respecto.

En las próximas instancias del juicio se tomarán en cuenta los informes científicos de geólogos y astrofísicos que se desplazarán hasta Huaraz para evaluar el impacto de las emisiones industriales y toda la humanidad saldrá beneficiada de las conclusiones de la demanda de Saúl Luciano Lliuya.
 
Fuentes:

17 de julio de 2017

Cinco nevados de la Cordillera Blanca ideales para comenzar a practicar montañismo

Richard Hidalgo, que ya coronó cuatro de las 14 montañas de más de 8.000 metros que hay en el mundo, da sus sugerencias para quienes se inician en el desafío de conquistar las alturas.


Ha escalado sin oxígeno y sin porteadores de apoyo cuatro de las catorce montañas más altas del mundo, la última de ellas en mayo: el temible Annapurna en Nepal, considerada la más peligrosa de los ochomiles. Richard Hidalgo se ha trazado el desafío de coronar todas las cumbres del planeta que sobrepasan los 8 mil metros de altura. Mientras divide su tiempo en preparar la que será su próxima expedición y disfrutar de la temporada de andinismo en Huaraz –que va de mayo a setiembre- , el destacado montañista peruano le contó a elcomercio.pe cuáles son los nevados de nuestra Cordillera Blanca ideales para quienes quieren se inician en el desafío de conquistar las alturas. 

Conocer Ciencia les recomienda visitar estas montañas AHORA, tal vez dentro de diez años ya no existan debido al calentamiento global y el cambio climático. 

Conocer Ciencia les recomienda escalar primero el Vallunaraju, pues su ascenso se puede hacer en dos días (incluyendo la ida y vuelta a Huaraz); pero, de todas maneras, ustede debe encontrarse en buenas condiciones física para poder escalar. Más información AQUÍ o AQUÍ.
 

 Montaña Ishinca (ruta de ascenso y ruta de descenso)




1.- Nevado Ishinca (5.530 metros)
Recomendable para quienes recién se inician en la práctica del montañismo, es uno de los nevados más visitados de la Cordillera Blanca. El Ishinca posee un excelente clima, ideal para la aclimatación de los viajeros. Richard explica que el ascenso presenta un largo y bonito recorrido por un glaciar con grietas, así como cuevas de hielo.
Datos técnicos:
Duración: 3 días
Grado de dificultad: PD (Poco difícil)
Desnivel: 1.200 metros



NOTA: Por esta misma ruta se puede escalar el Urus y Tocllaraju, ver AQUÍ.

2.- Nevado Maparaju (5.326 metros)
El significado de este vocablo quechua se puede traducir como Nevado Sucio o Hielo Sucio, según se explica en la página web del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). Es considerado uno de los más sencillos para escalar en la Cordillera Blanca. La aproximación, cuenta Richard Hidalgo, se realiza por la quebrada Quilcayhuanca hasta el campamento base en la quebrada Cayesh (4.050 metros). Ofrece una gran vista desde su cumbre, desde la que se puede ver parte de la quebrada de Conchucos. Más información AQUÍ.
Datos técnicos:
Duración: 3 días
Grado de dificultad: PD (Poco difícil)
Desnivel: 1.250 metros


3.- Nevado Pisco (5.752 metros)
Inicialmente conocido como Mataraju, fue rebautizado debido a que la primera cumbre que se hizo en este nevado se celebró con nuestra bebida de bandera. El Pisco es uno de los grandes clásicos de la Cordillera Blanca. “Esta montaña posee dos cumbres: la Este, más cercana al nevado Chacraraju, es raramente escalada; la más popular es la cumbre Oeste, situada cerca del collado que separa el Pisco del grupo de los nevado Huandoy”, manifiesta Hidalgo. Más información AQUÍ.
Datos técnicos:
Duración: 3 días
Grado de dificultad: PD (Poco difícil)
Desnivel: 850 metros



 Ruta para ascender al Vallunaraju

4.- Nevado Vallunaraju (5.686 metros)
“Es una de las montañas más emblemáticas cerca de Huaraz. Desde cualquier punto de la ciudad se divisa sus cumbres y su peculiar silueta parecida a una silla de montar”, cuenta Richard Hidalgo. Vallunaraju significa La Montaña de los Sueños. Este nevado, otro de los preferidos de los montañistas que llegan desde todos los rincones del mundo para poner a prueba su habilidad en la Cordillera Blanca, es considerado un perfecto punto de entrenamiento y aclimatación para desafíos mucho más grandes. Más información AQUÍ o AQUÍ.
Datos técnicos:
Duración: 2 días
Nivel de dificultad: PD (Poco difícil)
Desnivel: 1.300 metros



 Ascendiendo al Tocllaraju

5.- Nevado Tocllaraju (6.032 metros)
Toclla o Tuclla significa trampa o que te atrapa; Tocllaraju es por lo tanto la Montaña que te atrapa por su belleza. Richard Hidalgo lo describe como el gran clásico de los seismiles de la Cordillera Blanca. Se ubica en la quebrada de Ishinca, cerca de nevados como el mismo Ishinca o el Urus, lo que hace posible que se use el mismo campamento base para todos ellos.
Datos técnicos:
Duración: 4 días
Grado de dificultad: AD+ (Algo difícil +)
Desnivel: 1.000 metros


Pósee la misma ruta para escalra el Urus y el Ishinca, ver AQUÍ.

Fuentes:

El Comercio (Perú) 

Peruvian Andes Adventures

24 de octubre de 2013

Lima: La cabeza de perro del Cerro San Cristóbal


Hace algunos años cuando descubrimos la meseta de Marcahuasi, nos asaltó la curiosidad. ¿Eran en verdad esas piedras, de formas humanoides o que simulan animales, el resultado de miles de años de erosión? ¿El viento y la lluvia podían tanto? Luego descubrimos que no era el único bosque de piedra con esas características. A 4 200 metros sobre el nivel del mar, en las alturas de Cerro de Paso, está Huayllay, otro impresionante paraje donde la piedra ha sido aparentemente trabajada.

Estos lugares, alejados de la ciudad, pertenecían a un mundo de leyendas y mitos. Pero mi fascinación luego de visitarlos seguía latente. Conseguí el libro Markahuasi, de Daniel Ruzo de los Heros, quien -con esta investigación- puso a la meseta en el ojo del mundo y fue el primero en plantear la teoría de jardín protohistórico. Para Ruzo el lugar era un gran libro tallado en roca, hecho por una humanidad desaparecida de la faz de la tierra. Esta humanidad sabía que iba a ser arrasada y encontró en la piedra la única forma de perdurar.

A través de más de 35 años de trabajo, Ruzo encontró otros lugares similares en el planeta: Tepoztlán, en México; el bosque de Fontableu, en Francia; Turquía, India, Japón y otros sitios consolidaban su teoría. La historia del mundo tenía una nueva visión y está se volvió muy popular entre aquellos que creen que la historia de la tierra es más antigua de lo que dice el cristianismo.

Pero en el libro, el autor señala que toda comenzó cuando en la casa de su amigo Allende, en el Rímac, mientras hablan de los mitos en la obra de Edgar Alan Poe, observan el cerro San Cristóbal y “ven” una gigantesca cabeza del perro tallada en roca. Esto me impactó y desee verla también, pero no fue sino hasta que descubrí otro libro, Los Tesoros de Pachacamac y Catalina Huanca, que la evidencia me abrumó. En el texto, esa mujer es la guardiana de invaluables tesoros prehispánicos, los sabe enterrados en varios sitios, entre ellos, junto al cerro San Cristóbal. Se narra la importancia de ese Apu (su nombre verdadero es Taulichusco) y lo coloca al nivel del poderoso Pachacamac. Este libro muestra el lado espiritual de los antiguos peruanos, muchos sitios sagrados y el poder tremendo que todavía se conserva.

El amauta Luis E. Valcárcel, completa el triángulo y nos da los últimos datos sobre el Apu. En su libro Mitos Peruanos, cuenta que en Taulichusco había un ídolo de barro, de forma humana, el cual era un efectivo y aterrador oráculo. Es el mito en su esplendor: para llegar a el tenías que cruzar el río, luego pasar por un breve pero escalofriante bosque de algarrobos y finalmente entrar al territorio del oráculo. Lo que no señala Valcárcel, es la mirada gigante del perro dominando el territorio.

Así, fuimos a los alrededores del cerro para verlo. Buscando una buena hora, el cambio de luz, la mejor vista, eludiendo a ladrones. Al segundo día, por la Alameda de los Descalzos, cuando vencía el sol las nubes vimos gigante e imponente la cara del can sagrado.

Lugar de poder

El autor del libro Markahuasi, nos indica que San Cristóbal es el cerro de los tesoros, pero no de tesoros físicos. La cabeza del perro sería la señal: la entrada al Uku Pacha (mundo de abajo). Tallada en el cerro San Cristóbal, guarda las mismas características de las otras esculturas en la meseta de Markahuasi, es un fino tallado en la piedra donde la imagen se forma y cambia por el movimiento del sol y el juego de sombras. Es por eso que la cabeza de perro se modifica tres veces durante el día y señala la entrada. El mito se repite al otro lado del mundo, también es un perro -can Cerbero- quien cuida la entrada al Hades, el mundo de abajo para los griegos.

Ruzo señala que el cerro es un lugar de protección, pero solo los elegidos podrán acceder y será durante el próximo cataclismo terrestre. Según él, la tierra ha sido despoblada y poblada durante miles de años. Varias humanidades han llegado a altos grados espirituales y científicos pero no han podido perdurar. La tierra es un ser vivo y está en constante cambio. Y cuando sucede, solo unos elegidos podrán salvar el tesoro: la sangre del hombre, la raza humana. Ellos sobrevivirán y otra vez se volverá escribir la historia de la tierra. Como decía Nietzsche, el tiempo es circular.

Lima es un lugar milenario, estamos rodeados de historia y aunque muchas veces pasa desapercibida, en otras, la realidad nos salta a la cara como una mordida de perro mientras caminamos despreocupados por la avenida Abancay. Y si es en verano y a media tarde, mejor.

Fuente:

La Mula

15 de julio de 2013

UNESCO preocupada por falta de control de retroceso de glaciares en los Andes

La falta de control del retroceso de los glaciares en la Cordillera de los Andes genera alarma entre científicos y expertos de la UNESCO reunidos en Perú con el fin de recomendar a los países andinos tomar medidas urgentes ante la amenaza del cambio climático.

"Es preocupación de la UNESCO la falta de monitoreo de los países andinos vulnerables al derretimiento de los glaciares y sus consecuencias en las comunidades que viven del agua de los nevados", dijo a la AFP Siegfried Demuth, jefe de Hidrología y de las Ciencias del Agua del organismo de mundial.

El científico alemán participa del "Foro Internacional Glaciares: retos de la investigación al servicio de la sociedad en el marco del cambio climático", que concluye el jueves en la ciudad de Huaraz, región Ancash (norte).

El evento busca poner al servicio de los países andinos (Perú, Chile, Bolivia y Argentina), cuyos glaciares están afectados por el cambio climático, las experiencias, prácticas e investigaciones nacionales e internacionales sobre glaciares, señaló.

"El problema es que no existe información actualizada del retroceso de los glaciares. Los gobiernos deberían hacer un control permanente para saber cuánto baja el agua y cuanto queda para su población en el futuro", dijo.

Explicó que el retroceso de los glaciares en los Andes pone en duda la sostenibilidad de "los patrones actuales de disponibilidad y uso de agua, en consecuencia tendrá efectos importantes en la economía, la vida y los medios de subsistencia de los pobladores de la región".

Demuth informó que por esa razón la UNESCO está tratando de concientizar y sensibilizar a las poblaciones, a los gobiernos involucrados en el impacto del cambio climatico, para "que entiendan que es importante tomar medidas de adaptación para el largo plazo".

"La solución técnica científica es proponer la construcción de reservorios para guardar agua a mediano plazo. Si los glaciares se derriten y no hay reservorios no habrá agua", precisó.

La UNESCO ha creado el Programa Hidrológico Internacional que trabaja con los países andinos para establecer una red internacional a fin de facilitar el diálogo entre investigadores y los tomadores de decisiones.

Hugo Jara, jefe de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) de Perú, dijo que en los últimos 30 años la superficie glaciar ha retrocedido 40% y se estima que en el decenio 2020-2030 los glaciares por debajo de los 5.000 metros sobre el nivel del mar habrán desaparecido.

Los glaciares peruanos están distribuidos en 20 regiones montañosas que cubren unos 2.000 kilómetros cuadrados, dijo durante la inauguración del foro internacional.

Perú es uno de los 10 países megadiversos del mundo que, después de Brasil, tiene el bosque amazónico más extenso, la cadena de montañas tropical de mayor superficie, el 71% de los glaciares tropicales, 84 de las 104 zonas de vida identificadas en el planeta y 27 de los 32 climas del mundo, señaló Jara.

Un caso emblemático del deshielo es el nevado Pastoruri, de 5.200 metros de altura, una de las joyas turísticas del Parque Nacional de Huascarán, en Ancash, que ha disminuido en un 30% entre 1995 y 2005, y en el que se pueden ver rocas desnudas, producto del deshielo.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) advirtió que en el 2030 la turística laguna de Huaytapallana en la provincia de Huancayo, región Junín (centro) se secará porque su principal proveedor de agua, el nevado del mismo nombre, se habrá derretido.

"La población de Huancayo desconoce cifras exactas de la cantidad de masa glacial y reservas que existe en la napa freática", señaló Pablo Lagos investigador del IGP.

En 1976 el nevado Huaytapallana tenía una superficie de 36 km2 y en 2006 se había reducido a 14 km2. En 30 años perdió el 59,4% de su superficie total.

Fuente:

Terra Noticias

1 de junio de 2013

El Everest, a vista de pájaro

GlacierWorks y Microsoft desarrollan una herramienta muy útil para los expedicionarios al Himalaya.





GlacierWorks junto a Microsoft han desarrollado una aplicación en el navegador Explorer donde comprobar el deshielo de los glaciares y concretamente en la cordillera del Himalaya. La herramienta se ha difundido para conmemorar el 60º aniversario de la ascensión de Hillary al Everest.

Durante los últimos siete años 14 expediciones a los principales picos de la cordillera, entre ellos el Everest, se han documentado con imágenes captadas con cámaras Canon 5D Mark II, completadas con lentes Canon y Zeiss. Son casi 7 terabytes de imágenes, más otras individuales de 21 megapíxeles.

Todo ese material, Microsoft lo ha convertido en una página interactiva donde el internauta puede localizar puntos concretos del Everest y ampliar los detalles de sus laderas. La página se completa con vídeos, vistas panorámicas y comparativas fotográficas en diferentes décadas. Aunque la página funciona con cualquier navegador, se recomienda el uso de Explorer 10 para sacar el máximo partido a la documentación.
La herramienta es muy útil para los montañeros que planeen una expedición a alguno de los picos del Himalaya, pues se puede calcular las distancias, con sus diferentes alturas, la instalación de los distintos campamentos y los obstáculos que se van a encontrar, con lo cual se pueden planificar las etapas.

Fuente:

19 de marzo de 2013

Puedes usar Google Street View para visitar el monte Everest y el Aconcagua

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A través de su sitio web, Google anunció que ha añadido nuevas locaciones a su servicio de Mapas, incluyendo lugares a los que uno podría suponer razonablemente que jamás visitará como las cimas de las más altas cumbres del mundo.

La compañía de Mountain View reveló los nuevos lugares cubiertos por Google Street View como el monte Everest, el Aconcagua y el Kilimanjaro, con un tour virtual que te muestra lo que uno puede encontrar en estas montañas.

A esta iniciativa se le suma que recientemente además agregaron lugares como la Antártida y el Gran Cañón en Estados Unidos, por lo que es razonable suponer que la lista se irá ampliando con el tiempo todavía más. ¿Qué lugares te gustaría ver en Google Street View? ¿El salto Ángel? ¿El salar de Uyuni? ¿Las cataratas del Iguazú?

Fuente:

FayerWayer

24 de junio de 2012

¿Por qué algunos deportistas entrenan en la montaña?

 

Entrenan en alta montaña, a elevada altitud, para mejorar su rendimiento físico.

¿Y cómo mejora su rendimiento la altitud?

La altitud, por sí sola, obliga a nuestro organismo a realizar unos cambios adaptativos. Pero con un adecuado entrenamiento, estos cambios pueden mantenerse y favorecer el rendimiento deportivo.

El cuerpo humano tiene su punto óptimo de funcionamiento a nivel del mar, donde la presión equivale a 1 atmósfera y la concentración de oxígeno en el aire es de un 20,9%. En un individuo sano se satura de oxígeno la hemoglobina de los glóbulos rojos.

Pero la presión atmosférica decrece exponencialmente con la altitud y la cantidad de oxígeno que somos capaces de capturar con una inspiración también decrece.Esta falta de oxígeno crea problemas al cuerpo, que modifica su comportamiento para adaptarse.

Cuando esta falta disminución de oxígeno es detectada, el cuerpo segrega una hormona, la eritropoyetina —también llamada EPO— que estimula la formación de glóbulos rojos en la médula ósea. Con este mayor número de glóbulos rojos el organismo logra capturar la misma cantidad de oxígeno.

Tras una o dos semanas de entrenamiento, el cuerpo ya ha asimilado el esfuerzo muscular a las nuevas condiciones de oxigenación. Entonces… ¿qué pasa si volvemos a nivel del mar?

Pues que al regresar a una zona en la que respiramos más oxígeno, contando ahora con mayor número de glóbulos rojos, los tejidos musculares reciben un mayor aporte de oxígeno que los hace más resistentes rápidos y fuertes.

Claro que el organismo se adapta de nuevo a la anterior situación, pero se pueden contar con un par de semanas en las que el efecto montaña se mantiene.

Nota sabionda: Si se sigue subiendo, a mayores alturas se pueden presentar problemas por insuficiencia de oxígeno. Los alpinistas denominan “zona de la muerte” a la región ubicada sobre los 8000 m en la que ningún cuerpo humano puede aclimatarse.

Fuente:

27 de febrero de 2012

El techo de América parece que sigue creciendo

Aconcagua

En 1989 se determinó que la altura del Aconcagua es de 6.962 metros.

Se lo conoce como el "techo" de América porque es la montaña más alta del continente. Ahora algunos científicos creen que el famoso cerro Aconcagua podría aún estar creciendo.

La última medición oficial del gigante se realizó en 1959 y concluyó que la montaña mide 6.959 metros. En 1989 académicos internacionales determinaron que en realidad su altura es de 6.962 metros.

Un equipo de científicos argentinos quiere comprobar si en los últimos años el cerro siguió ascendiendo.

Los expertos creen que el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que destruyó la ciudad chilena de Concepción, en 2010, podría haber hecho que el Aconcagua ganara altura.

Ya hay evidencia de que ese sismo logró clic mover de su lugar a varias ciudades de Chile, Argentina y Brasil.

Y en los últimos dos años los expertos también pudieron comprobar que algunas montañas en la cordillera de los Andes crecieron tras el fenómeno.

Ahora los responsables del Proyecto Sigma (Sistema de Investigación Geodinámico Monte Aconcagua) quieren averiguar si también el punto más alto del continente americano cambió de tamaño como consecuencia del terremoto de Concepción.

Para ello, un equipo de 12 hombres del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) y la Universidad Nacional de Cuyo (que componen el Proyecto Sigma), junto con el Instituto Geográfico Nacional (IGN), ascendió el Aconcagua y esta semana regresó a la base con la valiosa información, que ahora deberá ser procesada.

¿Cómo se mide?

Medir una montaña de casi siete kilómetros de alto no es tarea fácil. El Aconcagua tiene cerca de 2.000 metros más que el promedio de los cerros que componen los Andes.

Para cualquier andinista subir a su cumbre sería todo un desafío. Pero el equipo del Proyecto Sigma debió escalar cargando unos nueve kilogramos de aparatos.

El director del proyecto, Luis Lenzano, le dijo a BBC Mundo que el desafío más grande fue subir el gravímetro, un instrumento de tamaño similar a una TV mediana, que pesa cinco kilogramos.

Su tamaño y peso no fue su principal inconveniente. Lo más difícil fue mantener su temperatura, ya que el gravímetro sólo opera a más de 51ºC.

"Considerando que en la montaña hacen 20ºC bajo cero, no fue nada fácil", dijo Lenzano.

terremoto en Chile en 2010

Los expertos creen que el terremoto de Chile, en 2010, pudo haber aumentado la altura del Aconcagua.

Tal como su nombre sugiere, el gravímetro es un medidor de gravedad. Su uso es indispensable para medir con precisión la altura, ya que el aparato establece la distancia desde el nivel medio del mar.

"Los equipos de GPS no dan mediciones exactas porque utilizan un sistema de referencia propio. Sólo las mediciones tomadas desde el nivel medio del mar son precisas", apuntó Lenzano.

Es por eso que los científicos registraron toda la información: los resultados de la gravimetría y también los datos aportados por el GPS, más otras observaciones que hicieron.

Los expertos del Sigma realizaron mediciones en 10 puntos de la montaña durante su recorrido de 19 días.

El próximo paso será analizar la información recabada, algo que tardará varios meses.

Recién en junio el Instituto Geográfico Nacional anunciará formalmente cuál es la nueva altura del Aconcagua.

Menos complicado

Además de aportar la primera actualización oficial en más de cinco décadas sobre el punto más alto de América, el equipo del Sigma logró otro valioso objetivo.

Pudo colocar antenas de GPS en varias estaciones a lo largo de la montaña, gracias a lo cual en el futuro será posible seguir midiendo cualquier alteración que sufra el Aconcagua.

"Una vez que sepamos la distancia real en relación al nivel medio del mar podemos crear un modelo físico de la tierra –un geoide local- y a partir de ahí podemos utilizar las mediciones de GPS correctamente", explicó Lenzano.

Fuente:

BBC Ciencia

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7 de diciembre de 2011

Tres informes revelan la 'extrema vulnerabilidad' del Himalaya al cambio climático

Foto de archivo de 2008 del Himalaya. | ELMUNDO.

Foto de archivo de 2008 del Himalaya. | ELMUNDO.

  • Analizan la situación de la región montañosa Hindu-Kush-Himalaya
  • Aquí se encuentran algunas de las montañas más altas, como el Everest
  • Es una de las áreas ecológicamente más sensibles y con más biodiversidad
  • Los estudios alertan de la rápida reducción de la masa de los glaciares

Un total de tres informes revelan la "extrema vulnerabilidad" de las montañas más altas del mundo al cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas ha alterado el equilibrio de la nieve, el hielo y el agua de estos picos.

Esta evaluación, que han sido presentados durante la XVII Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en Durban (Sudáfrica), se ha realizado sobre la región montañosa asiática Hindu-Kush-Himalaya (HKH) -en donde se encuentran, entre otros de los montes más altos del mundo, el Everest- con el fin de proporcionar la recopilación más actualizada de información sobre el estado actual de esta región y obtener los datos más precisos sobre el número y la extensión de los glaciares que allí se encuentran, así como los patrones de precipitaciones de nieve.

El director general del Centro para el Desarrollo Integrado de Montañas (ICIMOD, en sus siglas en inglés), David Molden, ha señalado que "aunque la HKH es físicamente imponente, es una de las áreas ecológicamente más sensibles en el mundo" y ha indicado que esta situación supone una amenaza para los 210 millones de pobladores de las montañas, que viven gracias a sus recursos, y a los 1.300 millones de habitantes que viven río abajo en las cuencas fluviales más importantes de Asia.

Rica biodiversidad

Molden ha destacado la rica biodiversidad de las montañas. Así, ha apuntado que la HKH es el hogar de 25.000 especies animales y contiene una mayor diversidad de tipos de bosque que el Amazonas. Sin embargo, a pesar de la abundancia de recursos naturales en la región, la pobreza está muy extendida. Los países a los que pertenece la HKH representan el 15 por ciento del total de las migraciones en el mundo.

En cuanto a los glaciares, ha indicado que la cordillera es conocida como 'el tercer Polo', ya que en ella se sitúa el 30 por ciento de los glaciares del mundo. En este sentido, uno de los informes señala que se han contabilizado más de 54.000 glaciares en la región, lo que supone una superficie cubierta de hielo de unos 60.000 kilómetros.

De estos 54.000 glaciares, sólo diez han sido estudiados con regularidad para determinar la pérdida o ganancia neta de hielo y nieve (llamado balance de masa). Estas investigaciones muestran una pérdida de balance de masa de aproximadamente el doble entre 1980 y 2000. Además, en la zona del Everest, los datos muestran una marcada aceleración en la pérdida de masa glaciar entre 2002 y 2005.

En cuanto a la reducción de cada país, los estudios han encontrado que en los últimos 30 años fue del 22 por ciento en Bután y el 21 por ciento en Nepal. También han destacado que los glaciares de la meseta tibetana están retrocediendo a un ritmo "más rápido" que los glaciares del Himalaya central que gracias a su estructura, con mucho escombro, tiene un efecto aislante.

También es "preocupante" los resultados obtenidos sobre una disminución general de la cubierta de nieve durante la última década. Al respecto, el informe indica que entre los glaciares y la nieve se da vida a las cabeceras de los 10 principales sistemas fluviales que se extienden a través de ocho países de Asia: Afganistán, Bangladesh, Bután, China, India, Myanmar, Nepal y Pakistán.

Fuente:

El Mundo Ciencia


Glaciares alpinos franceses perdieron una cuarta parte de su área en cuarenta años


Nuevas investigaciones sugieren que los glaciares en los Alpes franceses perdieron una cuarta parte de su área en los últimos cuarenta años.

Los estudios culpan a las mayores temperaturas.

Los científicos anunciaron sus hallazgos durante la reunión anual de la Unión Geofísica Estadounidense en San Francisco.

Las mayores pérdidas ocurrieron en las elevaciones inferiores del sector sur de los Alpes.

Los investigadores encontraron que el área cubierta por glaciares se redujo a unos 275 kilómetros cuadrados, cuando había sido estimada en 375 kilómetros cuadrados durante el más reciente inventario tomado en la década de 1970.

Fuente:

BBC Ciencia

Glaciares subterráneos bajo las montañas de Marte

La cordillera de Phlegra Montes de Marte, que oculta gran cantidad de agua. | ESA

La cordillera de Phlegra Montes de Marte, que oculta gran cantidad de agua. | ESA

La sonda europea 'Mars Express' acaba de recabar nuevas pruebas de que Marte no sólo tuvo una gran cantidad de agua en el pasado, que dio lugar a su orografía, sino que aún la tiene en gran cantidad en estado sólido bajo su superficie.

La 'Mars Express', que llegó a la órbita marciana en diciembre de 2003, ha enviado unas imágenes de la cordillera de Phlegra Montes, región en la que sus radares han detectado la presencia de grandes cantidades de agua sólida. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), en esas montañas marcianas hay suficiente para cubrir las necesidades de futuras misiones tripuladas al Planeta Rojo.

Los picos y los montes de la Phlegra Montes se extienden desde la región noroeste de la provincia volcánica del Elysium (30°N) hasta las tierras bajas del norte (50°N), aunque los geólogos creen que se formó por fuerzas tectónicas que comprimieron la región en la antigüedad y no por volcanes.

En las imágenes que ha enviado la 'Mars Express' se aprecia que las montañas están rodeadas por ‘abanicos lobulares de derrubios’, que son acumulaciones de materiales que acaban formando estructuras redondeadas. En este caso, los científicos creen que se acumuló a lo largo de los años debido a desprendimientos en las laderas y acantilados que hay alrededor. Por su morfología, se parecen a los derrubios que cubren a los glaciares terrestres.

De hecho, las observaciones con radar en la Tierra demuestran que estos abanicos casi siempre se relacionan con agua sólida bajo la superficie, a veces a tan sólo 20 metros de profundidad.

Entorno de Phlegra Montes

Por ello, en la ESA apuntan que es probable que también existan glaciares enterrados bajo la superficie marciana, hipótesis respaldada también por observaciones anteriores de la 'Mars Reconnaissance Orbiter' de la NASA.

Otra pista son los cráteres de impacto que hay cerca de EnlacePhlegra Montes, con marcas que, según los geólogos, indican que ha habido allí actividad glacial. Esta teoría señala que las crestas de la cordillera se formaron cuando cráteres muy antiguos se llenaron de nieve. Los glaciares que se originaron al compactarse esa nieve acabaron erosionando su fondo. Es un proceso que tuvo lugar a lo largo de cientos de millones de años, cuando el clima en la región era distinto al que hay ahora porque el eje polar no estaba en la misma posición.

La sonda 'Curiosity' de la NASA que recientemente ha salido de viaje hacia la superficie marciana podrá recoger nuevos datos sobre este vecino del Sistema Solar que está menos inerte de lo que se pensaba hasta hace sólo 50 años.

Fuente:

El Mundo Ciencia

4 de diciembre de 2011

Ancash: Autoridad Nacional del Agua hará estudio de laguna Parón


Alcalde de Caraz dialoga con PCM para dar protección al recurso hídrico

Viernes 2 de Diciembre del 2011

La disputa por el uso de la laguna Parón, en Caraz, continúa. Representantes de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) explicaron que realizarán un estudio técnico de riesgo de la mencionada laguna para evaluar sus condiciones.

Con este informe se determinará si Parón corre el riesgo de desaparecer con el uso de las aguas por parte de la hidroeléctrica Duke Energy o si se le concede a la empresa nuevamente la explotación.

Según las denuncias de los comuneros y las autoridades de Caraz, el problema se origina porque, conforme con el estudio de impacto ambiental, Duke Energy solo debió utilizar cuatro metros cúbicos por segundo, pero utilizó hasta el triple.

Diálogos con el Ejecutivo

Continuaron las conversaciones de las autoridades de Caraz y los miembros del Poder Ejecutivo para impedir que se retomen las actividades en esta zona.

El martes pasado, el alcalde de este distrito, Fidel Butrón, y un grupo de regidores iniciaron el diálogo con el primer ministro Salomón Lerner para pedir que el Estado aplique políticas de protección al recurso hídrico.

“Si bien Parón es Patrimonio de la Nación, no hay garantías de que alguna empresa vuelva a usar las aguas. El Gobierno debe asegurarnos que esto no pasará, porque la comunidad no se quedará callada”, advirtió.

El burgomaestre refirió que esperan que el Poder Ejecutivo designe un comité de gestión que se encargue de la administración de la laguna Parón.

Se informó que la segunda reunión sobre este problema se realizará el martes próximo en la Presidencia del Consejo de Ministros, en Lima.

Reforma en espera

El primer ministro Salomón Lerner señaló que la Autoridad Nacional del Agua será reestructurada y transferida a la PCM.

Problema sin solución desde hace tres años

El 29 de junio del 2008, unos cuatro mil comuneros llegaron a la laguna y tomaron posesión de Parón, que era administrada por Duke Energy. Desde entonces no permitieron que Duke Energy volviera a usar las aguas y tomaron el control de la compuerta. El alcalde Butrón contó que después de dos años de diálogo se promulgó el Decreto Supremo Nº 002-2010-MINAM que declara la laguna Parón Patrimonio de la Nación.

Al mismo tiempo, la Autoridad Autónoma de la Cuenca Hidrográfica del Santa declara nula la licencia de uso de aguas a Duke Energy.

Pero cuando pensaron que el problema había terminado, el Tribunal Constitucional admitió la acción de amparo a favor de la hidroeléctrica y ordenó a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) decidir finalmente si le concede la licencia de uso de agua.

Según la Municipalidad de Caraz, que está en contra de la actividad hidroeléctrica, hasta 1990 la profundidad de la laguna era de 70 metros y hoy apenas llega a los 50. Aún se espera el estudio técnico del ANA.


Fuente:Enlace

El Comercio

21 de noviembre de 2011

Resuelven el misterio de las montañas ocultas bajo la Antártida

Gamburtsev

La investigación contó con el aporte científico y logístico de siete países.

Los científicos dicen que ahora pueden explicar la existencia de las que son, quizás, las montañas más extraordinarias de la Tierra.

Las montañas Gamburtsevs son del tamaño de los Alpes europeos y sin embargo están totalmente enterradas bajo el hielo de la Antártida.

Su descubrimiento en la década de 1950 fue una gran sorpresa. Se creía que el lecho de piedra del continente helado era plano y sin accidentes.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature revela que la cadena montañosa se formó hace más de mil millones de años.

Las montañas Gamburtsevs son importantes porque se cree que allí fue donde la capa de hielo que hoy conocemos inició su marcha a través de la Antártida.

El desentrañar la historia de estas montañas escondidas también ayuda a los estudiosos del clima, pues les sirve para comprender no sólo los cambios pasados en la Tierra, sino también los posibles escenarios futuros.

"Estudiar estas montañas fue un reto increíble, pero lo hemos conseguido y hemos conseguido una historia fascinante", le dijo a la BBC Fausto Ferraccioli de la British Antarctic Survey (Investigación Antártica Británica).

Ferraccioli fue investigador principal del proyecto AGAP, acrónimo en inglés de Provincia Antártica de Gamburtsev.

Gráfico de las montañas de la Antártida

Cómo se formó

Para este trabajo multinacional realizado durante 2008 y 2009, se realizaron vuelos con aviones de un lado a otro en la parte oriental del continente blanco y con un radar de penetración se trazó un mapa de la forma del sistema de montañas oculto entre el hielo.

Con otros instrumentos se registraron los campos gravitatorios y magnéticos locales y se utilizaron sismómetros para observar las profundidades.

El equipo de AGAP cree que todos estos datos ahora pueden construir una narrativa creíble sobre la formación de las cadena de montañas Gamburtsevs y su persistencia en el tiempo geológico.

Es una historia que comienza hace poco más de mil millones de años, mucho antes de que hubiera vida compleja en el planeta, cuando los continentes se desplazaban a la deriva en conjunto para crear una masa gigante conocida como Rodinia.

La colisión resultante hizo subir las montañas y también produjo una capa de hielo gruesa, una especie de "raíz" que se asentó sobre la corteza.

A lo largo de los cientos de millones de años, los picos se fueron erosionando. Sólo la fría raíz se conservó.

Luego, alrededor de 250 millones de años atrás, cuando los dinosaurios poblaban el planeta, la corteza comenzó a separarse de una serie de fallas cerca de la vieja raíz.

Esta dislocación calentó y rejuveneció la raíz, dándole el empuje necesario para levantar la tierra hacia arriba una vez más y volver a establecer las montañas.

Luego se elevaron aún más gracias a los ríos y los glaciares que dividieron profundos valles.

Esos glaciares escribieron el último capítulo de la historia unos 35 millones de años atrás, cuando se desplegaron y fusionaron para formar la capa de hielo de Antártida Oriental, lo que sepultó a las montañas Gamburtsev.

Gráfico

Misterio resuelto

"Esta investigación realmente resuelve el misterio de cómo puede haber montañas de aspecto joven en medio de un viejo continente", dijo el investigador principal Robin Bell, del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, de la Universidad de Columbia.

"En este caso, las Gamburtsev originales probablemente se hayan erosionado totalmente y luego regresaron, como el ave fénix. Tuvieron dos vidas", le explica a la BBC.

Es probable que de aquí en más los investigadores busquen financiación para perforar las montañas y obtener muestras de rocas. Estas muestras confirmarían el modelo que se presenta en Nature.

La búsqueda también serviría para analizar el hielo antiguo.

Al examinar las burbujas de aire atrapadas en la nieve compacta, es posible que los investigadores puedan recopilar datos sobre las condiciones ambientales del pasado, incluyendo la temperatura de la concentración de gases de la atmósfera como el dióxido de carbono.

En algún lugar de la región de Gamburtsev debe haber hielos de más de un millón de años.

Esto sería por lo menos 200.000 años más que los núcleos de hielo antártico más antiguos que los científicos han estudiado hasta ahora.

Fuente:

BBC Ciencia

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5 de mayo de 2011

El impacto (negativo) de los montañistas en la vegetación

Según el estudio, los escaladores ponen en peligro pequeñas plantas que habitan en los acantilados.

Los escaladores de montañas están teniendo un impacto negativo en las plantas que crecen en los acantilados, aseguran un grupo de ecologistas.

En áreas donde existe una intensa actividad de montañismo, se deben poner en práctica planes de conservación de modo que algunos acantilados estén protegidos de escaladores, afirma la investigación publicada en la Revista de Ecología Aplicada del Reino Unido.

Las sierras de Jura de Suabia y Jura Francón son pequeñas cadenas montañosas en el este de Alemania y dos de las más importantes zonas de escalada del país.

Pero también estas sierras son el último reducto europeo de la Draba azoides (conocida popularmente como draba o hierba panadiza), una rara y pequeña planta de flores amarillas o blancas que crece en los acantilados de piedra caliza, donde forma rosetas como amortiguador.

Para saber cómo la escalada en la zona estaba afectando a la planta, los investigadores Frank Vogler y Reisch Christoph de la Universidad de Ratisbona, Alemania, compararon el número y la distribución de la draba en ocho acantilados que se han sido muy visitados durante los últimos 50 años, y en otros ocho acantilados "vírgenes", de similar tamaño y aspecto.

Los investigadores también evaluaron el ADN de las plantas para saber si los escaladores habían afectado a su variación genética.

Cambios genéticos

Instrumentos de escalar

Los instrumentos de escalada podrían erosionar los acantilados.

Según la Sociedad Ecológica Británica, los investigadores encontraron que en los acantilados con activa presencia de escaladores, las plantas eran más pequeñas y menos numerosas en la pared del acantilado pero más frecuentes en el pedregal, que son los fragmentos de roca quebrada en la base.

"La escalada afecta negativamente a estas plantas de manera directa. La erosión por el uso de cuerdas de escalada, repisas, así como tomas de pies y manos, obviamente lleva a una disminución en la abundancia de la especie", afirma el doctor Reisch.

Las pruebas genéticas también mostraron las huellas de los escaladores.

En los acantilados que han sido escalados existen mayores diferencias genéticas entre las plantas que viven a diferentes alturas que en los acantilados vírgenes, lo que significa que los escaladores no solo desplazan las plantas, sino que también se están moviendo sus genes por la roca.

Estos cambios genéticos podrían, a largo plazo, afectar la aptitud de las plantas para sobrevivir en un entorno al que se han ido adaptando por miles de años, asegura el estudio.

Montañistas ambientalistas

Básicamente este estudio propone que, para proteger la vegetación autóctona de los acantilados, algunos deben quedar fuera del alcance de los montañistas.

En países como el Reino Unido ya se toman medidas para minimizar el impacto de los escaladores sobre áreas protegidas.

El Consejo Británico de Montañismo (BMC, por sus siglas en inglés) explicó a BBC Mundo que ellos se aseguran de que sus miembros no ocasionen un impacto perjudicial en las áreas de escalada.

"Hay restricciones, como por ejemplo en áreas donde la vegetación es sensible a la escalada o en ciertas zonas donde anidan aves migratorias, entonces el acceso puede quedar prohibido", aseguró a BBC Mundo Tina Gardner, vocera de la organización.

"Además, los escaladores suelen ser muy conscientes de los problemas y bien informados sobre lo que pueden hacer para minimizar su impacto. De hecho muchos escaladores son expertos en conservación y vida silvestre", agregó la organización británica.

Debido a su inaccesibilidad, los acantilados se encuentran entre los pocos ecosistemas relativamente poco afectados por los seres humanos durante los últimos siglos.

Albergan una multitud de especies de plantas raras y en peligro de extinción y hacen una contribución importante a la biodiversidad regional.

Fuente:

BBC Ciencia

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